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‘Mi pequeña gran granja’, un proyecto natural para ‘pudientes’

Javier Cuenca

No cabe duda de que el interés suscitado por la situación ecológica de nuestro planeta está sobradamente justificado, especialmente ante los gobernantes del mundo que se ‘toman a guasa’ los inminentes peligros que ya estamos sufriendo. Por ello, los documentales sobre naturaleza proliferan y se sitúan en las pantallas de todo el planeta (allá donde hay pantallas, claro está).

No obstante, y como en todos los géneros cinematográficos, los hay más y menos interesantes; más o menos empalagosos.

‘Mi gran pequeña granja’ (The Biggest Little Farm) es la historia de los Chester, un matrimonio norteamericano: el director de documentales John Chester y su mujer, la chef profesional Molly Chester, que dejaron sus trabajos y se mudaron al campo al norte de Los Angeles a cultivar una granja.

Naturaleza para ricos que, concienciados con los favores que la naturaleza nos da pueden permitirse una idílica y apasionada vida campestre, y así nos la cuentan en su documental. Una posibilidad que, como es obvio, no está al alcance de todo el mundo.

Hiper alabada en varios festivales (Sundance, Toronto, Telluride, Boulder International, Palm Springs International o Hamptons International donde en 2018 recibió el Premio del público al Mejor Documental) parece que es de las que no pueden dejar de gustar según los críticos ‘que tanto saben de esto’.

Pero, como gustos hay para todos y para todo, The Biggest Little Farm resulta -como decía con anterioridad- empalagosa; rizando el rizo de la perfección de una vida a la que sólo pueden acceder quienes tienen recursos económicos; lo cual no está ni bien ni mal, pero es sólo una mínima parte de la realidad de lo que ocurre en nuestro globo terráqueo.

Con guión del propio Chester con Mark Monroe y fotografía también de Cherter, añaden la virtualidad de la música de Jeff Beal para hacer un reportaje ‘perfecto’ e irrenunciablemente ‘deseable’, de una vida a la que muy pocos tienen acceso y que, por sí solo, no viene a arreglar el problema que tiene este planeta que se nos ha antojado destrozar y se suma a este nuevo listado de cintas campestres.

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